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¿Por qué repetimos historias?

A menudo me encuentro frente a consultantes que vienen a la sesión a biodescodificar el mismo conflicto, “siempre me pasa lo mismo” dicen cuando les pregunto cuál es.

Para trabajar el conflicto en una sesión es necesario primero identificarlo con claridad, por ese motivo les pido que describan qué es aquello que les pasa a repetición. Surgen expresiones como “todas mis parejas me engañan”, “siempre me encuentro con hombres que son como mi padre”, “cada vez que me empieza a ir mejor en mi trabajo me enfermo”.

La situaciones más recurrentes que repetimos las personas se dan en nuestras relaciones, con los vínculos más cercanos como pareja, familia, con los laborales, con nuestra salud y nuestra economía. Cambia el escenario, los actores, pero la historia y los personajes tienen mucho en común.

Con frecuencia, naturalizamos estas situaciones pensando que ocurren por casualidad o mala suerte, sintiéndonos víctimas. Sin embargo, la casualidad no existe. Heredamos conductas y experiencias traumáticas de nuestro clan o familia, y repetimos las situaciones que ellos no pudieron superar. Es justamente esta historia oculta la que nos hace caer en dramas y experiencias dolorosas una y otra vez. Repetimos situaciones que nos hacen quedar atrapados en un círculo constante. A esto se le llama resonancias familiares.

Hay investigaciones en el ámbito de la psiquiatría, como la presentada por Boszormenyi-Nagy y Geraldine M. Spark en su libro “Lealtades invisibles” en el que sostienen que la comprensión de las relaciones humanas pasa por la interpretación de las relaciones familiares.

Conocer las memorias transgeneracionales es un paso para trascender la información que nos limita y poder vivir nuestra propia vida bajo nuestros propios términos.

“Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tu vida, y tú le llamarás destino.” Carl Gustav Jung

La biodescodificación utiliza este recurso de las resonancias familiares para identificar estas repeticiones y para comprender por qué las repetimos, y de esta manera en adelante frente a nuevas experiencias, podamos elegir cómo vivirlas.